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DE UN SUEÑO INFANTIL A UN IMPERIO BOTÁNICO | El dueño de un vivero en Encarnación destapa el peor error de los principiantes, la obsesión de los turistas por el verde y la regla de oro para que tu jardín sobreviva al clima extremo

Fernando es el fundador de Fernando Plantas Ornamentales, un vivero de plantas ornamentales radicado en Encarnación que lleva una década en el rubro y que abastece a los demás viveros de la zona de Itapúa.

En diálogo con Frontera Activa, el emprendedor repasó los inicios de su vocación, el perfil de una clientela cada vez más diversa, las dificultades que impone el clima de la región y su mirada sobre el vínculo entre la decoración con plantas, el cuidado del medio ambiente y el bienestar de las personas.

También dejó sus recomendaciones para quienes quieren iniciarse en el cultivo de plantas ornamentales, tanto por hobby como de manera profesional.

La historia de Fernando

Fernando es el fundador de Fernando Plantas Ornamentales, un vivero de Encarnación que se dedica a la venta de plantas verdes y que, además, funciona como distribuidor para el resto de los viveros de la zona de Itapúa.

“Nos dedicamos a la venta de plantas verdes en lo posible. También tenemos un poco de flores, medicinales, y palmeras. Tratamos de concientizar mucho también a la gente de que la ornamentación y la decoración son muy importantes”, dijo.

En ese sentido, el emprendedor destacó el impacto que tiene la ornamentación sobre las obras y las viviendas, y su vínculo directo con el cuidado del medio ambiente. “Es lo que realza las obras, es lo que realza las casas, es lo que ayuda un poquito más al medio ambiente”, afirmó.

La trayectoria del vivero ya lleva una década y su alcance excede la venta al público final, ya que buena parte de su trabajo consiste en abastecer a otros comercios del rubro. “Estamos hace 10 años ya en el rubro. Somos distribuidores acá en la zona, y nos dedicamos a distribuirle a todos los otros viveros acá de zona Itapúa”, explicó.

Sobre el origen de su vocación, Fernando reconoció que se trata de un interés que lo acompaña desde la infancia y que se convirtió en el motor de su proyecto con las plantas ornamentales. “Fue un rubro que de chiquitito me llamó la atención. Siempre me gustó mucho el tema de los jardines, el tema de los paisajes. Fue un pequeño sueño que siempre tuve de chiquitito”, sostuvo.

Clientela, temporada y clima

Además de la historia del vivero, Fernando se refirió al perfil de la clientela que recibe, marcada por la llegada de extranjeros a Encarnación. “Tenemos muchos clientes, pero de todo tipo, porque Encarnación últimamente tiene muchos extranjeros y a los extranjeros les encanta la naturaleza”, señaló.

Sobre los productos más demandados, el viverista aclaró que la temporada condiciona fuertemente las ventas y que el clima de la región representa un desafío constante para quienes trabajan con plantas ornamentales. “Ahora en septiembre casi todo es flores y plantas que aguanten nuestro clima, que está muy complicadito por el tema de las lluvias, el calor, el frío, el granizo”, indicó.

En esa línea, describió qué es lo que prioriza la mayoría de los clientes a la hora de elegir una planta, una decisión en la que conviven la búsqueda de practicidad con el deseo de sumar color al hogar. “La mayoría de la gente quiere cosas que se cuiden solas, que sobrevivan, que no tengamos que estar pendiente de ellas, pero todos quieren también un poquito de color en sus casas. Hay diferentes gustos”, precisó.

Filosofía ambiental y bienestar

El recorrido por el negocio derivó en una dimensión más personal: la preocupación de Fernando por el ambiente y por el futuro del planeta, una idea que atraviesa todo su trabajo con las plantas ornamentales. “Primeramente me interesa el planeta. Me gustaría que a futuro, para mis hijas, el planeta sea lindo. Más que nada, que sea natural”, manifestó.

A partir de esa convicción, Fernando dejó un mensaje para quienes todavía no advierten la importancia de incorporar vegetación a los espacios cotidianos. “Es un gran detalle que hace un gran cambio en todos los lugares”, dijo.

En contraste con esa imagen de espacios vacíos, sin plantas, el viverista remarcó el peso que tiene la vegetación en la decoración y en la experiencia de quienes habitan o visitan un lugar. “Todos buscan liberarse y buscan un lugar que esté bien decorado, que esté bien lindo, que esté limpio. El 90% del trabajo lo hacen solo las plantas y la ornamentación del lugar”, indicó. “Un lugar con muchas plantas te transmite una tranquilidad más que cualquier otra cosa”, aseguró.

Recomendaciones para iniciarse

En línea con esa idea de acercar a más gente al mundo vegetal, Fernando explicó cómo trabaja con cada cliente que llega por primera vez al vivero en busca de plantas ornamentales. “Siempre consultamos si es que tienen departamento, si es que tienen casa, si es que tienen patio grande, si tienen animales, y acorde a eso le ofrecemos una gama de plantas que se adaptaría a eso”, contó.

El viverista agregó que los hábitos y las expectativas de cada persona también definen la oferta, ya que no todos los clientes buscan el mismo nivel de dedicación en el cuidado. “Hay gente que quiere que se cuide sola, hay gente que quiere hablar con sus plantas, hay gente que quiere regarle todo el día, hay gente que no quiere regar. Tenemos una gran variedad de cosas que podemos ofrecer y con lo que podemos solucionarle sus gustos”, añadió.

Para quienes quieren iniciarse en el rubro, ya sea en la venta o en el cuidado más profesional de las plantas ornamentales, el consejo apunta a comenzar por lo más resistente. “Con lo verde, con todo lo que no tenga flores”, recomendó Fernando.

“Lo verde es lo que resiste más, lo que son con flores ya son más complicaditas, ya tienen más requisitos, más cuidaditos, ya uno tiene que estar más experimentado para tener flores en la casa”.

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