Leticia Sanabria es una comerciante de Encarnación que está al frente de una mueblería, un rubro al que se sumó hace poco más de un año tras la incursión de su pareja durante la pandemia.
En diálogo con Frontera Activa, relató que el local actual, donde llevan unos siete meses, les permitió ampliarse respecto del anterior, pero la caída de las ventas los tiene preocupados: apenas cubren el alquiler y evalúan mudarse otra vez.
La venta por redes sociales fue ganando terreno, y ahora busca atraer compradores, incluidos argentinos, ofreciendo precios especiales para reventa.
Trayectoria y productos de la mueblería
Sanabria detalló que la mueblería funciona en su ubicación actual desde hace aproximadamente siete meses, luego de haberse trasladado desde un espacio más pequeño que les quedaba chico.
En cuanto a la oferta, la comerciante explicó que ofrecen una amplia variedad de muebles para el hogar, todos traídos desde Caaguazú. “Tenemos variedades de cosas. Tenemos ropero, mueble de cocina, mesa con silla, alacenas, cómodas, de todo un poco”, señaló.
El emprendimiento familiar tuvo su origen en la pandemia, cuando su pareja se dedicó al rubro y encontró un éxito moderado. Sanabria se incorporó formalmente hace alrededor de un año y la venta por redes sociales fue clave para avanzar. “En realidad, mi pareja es el que se dedica a esto. Yo hace poquito nomás entré en este rubro. Primero poco y después ya fue avanzando más por redes sociales lo que se vende”, explicó.
Ventas en caída y dificultades para cubrir el alquiler
Además de describir el local y los productos, Sanabria se refirió a la crítica situación que atraviesan por la baja afluencia de clientes, lo que los lleva a evaluar un nuevo traslado. “Como no hay tanto movimiento acá queremos cambiarnos otra vez de lugar. Porque hay poca venta. Últimamente hay muy poca venta por acá. A veces hay, a veces no hay”, sostuvo.
Esa incertidumbre se traduce en una preocupación concreta: los ingresos no alcanzan para cubrir el costo del alquiler, un gasto fijo que deben afrontar sí o sí. “Es preocupante porque ni se salva el alquiler. Tenemos que pagar el alquiler sí o sí y a veces no se salva nada”, advirtió.
La situación se vuelve más desalentadora por la ausencia de público en la zona, donde la gente circula pero no ingresa al local. “De verdad que no hay nada, nada. Silencio total. Realmente hay gente que pasa, pero no llega”, agregó.
En ese contexto de dificultades, la comerciante extendió una invitación a potenciales clientes para que se acerquen a conocer la mueblería. “Les invito a que vengan a la mueblería a ver”, manifestó.
Asimismo, se dirigió especialmente a los argentinos, a quienes ofreció precios especiales para que puedan revender los muebles en su país, en línea con la dinámica comercial de la zona.
“Les invito a los argentinos que vengan también a visitarnos, y si por ahí quieren venir, le podemos hacer precio para que puedan revender también allá, porque todos se dedican, igual que los paraguayos, a venir a rebuscarse acá en Encarnación y llevan también a Argentina para vender también. Le vamos a hacer precio”, subrayó.





