Maby Villalba es comerciante en el circuito comercial de Encarnación, donde regenta la joyería CAVI y el hospedaje del mismo nombre.
En diálogo con Frontera Activa, la emprendedora repasó la actualidad del comercio local, marcado por la fuerte dependencia del cliente argentino y una reciente caída de las ventas, y detalló la oferta de joyas y alojamiento para quienes viajan a realizar compras en Encarnación.
La ausencia del cliente argentino
Uno de los ejes centrales del relato de Villalba es el momento de recesión que atraviesa el comercio encarnaceno, ligado directamente al poder adquisitivo de los visitantes argentinos. “Hay una pequeña recesión. Yo siempre digo que el pulmón del comercio en el circuito comercial realmente es gracias a la compra de los argentinos”, dijo.
En ese sentido, la marcha de la economía argentina impacta de lleno en las ventas. “Hoy día en realidad se siente un poco la ausencia, yo creo que es porque el peso está bajando”, señaló. “Para mí particularmente, la mayor parte de los clientes, el 90% que recibimos acá en el local, es son argentinos. Y se siente”
La comparación con años anteriores es inevitable, y la comerciante recordó una época de gran afluencia de compradores. “Anteriormente, hace 2 años o 1 año y medio, las calles acá estaban llenas de de clientes que compraban”, sostuvo. “Pero tenemos fe de que esto va a ir mejorando, Dios mediante”.
Oferta de joyas y preferencias
En ese contexto, la propuesta de Joyería CAVI abarca piezas en plata y oro. “Tenemos joyas en plata y en oro. Normalmente, el más solicitado es joyas en oro 18 quilates. Y hacemos precios, ofertamos, para tratar de atraer a la clientela”, explicó.
La variedad de productos es amplia, con opciones para diferentes gustos. “Tenemos anillos, collares, pulseras, en oro y plata, y diferentes tipos de aros”, enumeró. Frente a las nuevas condiciones del mercado, la comerciante incorporó una línea más accesible de joyas bañadas en oro, una alternativa que gana terreno entre quienes realizan compras en Encarnación.
Estas alternativas se diferencian por su precio, tal como aclaró la comerciante. “Un poco más barato, más accesible. Nos ajustamos al mercado también”, indicó. Sobre el comportamiento de los compradores, la joyera señaló que muchos priorizan la durabilidad a la hora de invertir en una pieza. “Llega gente que quiere por lo que más dura. Se arriesga a pagar un poco más y a llevar lo que sería más duradero”, señaló.
Precios y procedencia de las joyas
La cuestión del precio es clave para quienes cruzan desde Argentina para realizar compras en Encarnación, y Villalba ofreció referencias concretas de su catálogo. “Tenemos anillitos a partir de 10.000 pesos. Pulseras a partir de 17.000 pesos o 15.000, y cadenas desde 17.000 pesos”, detalló.
También destacó la posibilidad de armar conjuntos a un valor promocional. “Son las finitas italianas muy bonitas. Normalmente los clientes prefieren ya llevar así en conjunto, que saldría unos 50.000 pesos el conjunto. Y son accesibles y muy bonitas porque son importadas, son italianas”, afirmó. “Tenemos también las que son nacionales”, explicó.
Entre la artesanía local, la filigrana ocupa un lugar destacado. “Es artesanía paraguaya. Tenemos en aros y tenemos en collares también”, precisó. El oro también llega de distintas procedencias, según detalló la comerciante. “Tenemos los clásicos que también acá en en el país se hacen. En cuanto a oro, tenemos lo que es hecho acá en Paraguay, nacional, y tenemos los italianos también”, agregó.
Hospedaje para el turismo de compras
El vínculo con los clientes no termina en el mostrador, ya que muchos eligen quedarse en la ciudad para realizar sus compras con calma. Para ello, Villalba administra también un hospedaje, un servicio que tiene una cartera de huéspedes habituales. “Gracias a Dios nosotros tenemos clientes fijos ya de hace años, que vienen normalmente. Ya nos comunican de que van a venir y ya le hacemos las reservas. Son clientes que vienen a hacer su compra acá y quedan en familia”, relató.
Los departamentos se alquilan por día e incluyen servicios básicos para una estadía cómoda. “Están con todas las comodidades. Tienen heladera, cocina, wifi, televisor, todas las comodidades básicas, y vienen en familia a quedarse normalmente”, dijo.
En Encarnación, este tipo de alojamiento se multiplicó en los últimos años, en paralelo al crecimiento de las compras en Encarnación como actividad turística. “Cada vez hay más porque además del turismo comercial, está el turismo en la costanera, y en el verano vienen normalmente. Más son los paraguayos los que vienen ahí”, explicó.
En cuanto al costo, una noche por persona ronda los 20.000 pesos por noche por persona, según el tipo de cambio. Ese valor también se maneja en guaraníes y puede variar según el día.




