Miguelina Rivero se presenta simplemente como comerciante y atiende su puesto en Encarnación, donde vende frutas, verduras y, sobre todo, productos de limpieza que ella misma elabora y envasa.
Con un año y medio de actividad en el mismo lugar, asegura que el negocio marcha bien y que ya cuenta con una clientela estable, a la que se suman compradores argentinos y revendedores atraídos por precios que, según dice, son más bajos que los de otros vendedores.
Su recorrido no siempre estuvo ligado a los productos de limpieza en Encarnación: antes se dedicaba a llevar juegos de toallas y sábanas hacia Argentina, una actividad que abandonó porque cruzar a Posadas se volvió bastante complicado. Hoy su jornada comienza temprano, con la preparación y el envasado de lo que luego ofrece en su puesto.
Un puesto con año y medio de historia en Encarnación
Miguelina Rivero se define, antes que nada, como comerciante, y su actividad se concentra en un rubro que combina alimentos frescos con artículos de limpieza. “Vendemos acá productos de limpieza, frutas y verduras. Siempre vendemos bastante bien, gracias a Dios”, dijo.
Ese buen desempeño, sostiene, no es producto de la casualidad, sino de un trabajo sostenido en el tiempo que le permitió construir una clientela fiel en el mismo puesto. “Tenemos clientes y ya hace un año y medio que estamos acá”, afirmó.
El comienzo de la actividad, en tanto, no respondió a un plan de negocios previamente diseñado, sino a la necesidad de encontrar una salida laboral cuando no había otras alternativas disponibles. “No teníamos trabajo, otra cosa para hacer, y entonces vinimos acá y empezamos a vender”, explicó.
Clientes argentinos, revendedores y precios bajos

En línea con la buena marcha del emprendimiento, la comerciante detalló quiénes son los compradores que se acercan hasta su puesto, entre los que aparecen visitantes del otro lado de la frontera. “Vienen también los argentinos a comprar”, señaló.
La afluencia de compradores argentinos se explica, según su propia lectura, por una diferencia de precios que la favorece frente a otros vendedores de la zona. “Tenemos precios más bajos que todos los otros vendedores”, subrayó.
Esa ventaja comparativa le trae clientes finales y a otros comerciantes que compran en su puesto para revender después, lo que amplía el volumen de sus ventas.
De las toallas y sábanas hacia Argentina al mostrador local

Además de los productos de limpieza en Encarnación, la trayectoria comercial de Rivero tuvo una etapa anterior muy distinta, ligada a artículos de hogar que llevaba al mercado argentino. “Anteriormente nosotros vendíamos juegos de toallas, sábanas, todas esas cosas. Las llevábamos hacia Argentina”, indicó.
Sin embargo, ese rubro quedó atrás y fue reemplazado por la oferta actual, que hoy se concentra en el puesto que atiende del lado paraguayo de la frontera.
Sobre las razones del cambio, la comerciante comparó ambas alternativas y mencionó las dificultades que hoy implica el cruce hacia la ciudad de Posadas. “Yo digo que conviene más acá, porque el tema es pasar a Posadas y eso es bastante complicado. Pero gracias a Dios que vendemos muy bien”, manifestó.
Los productos de limpieza artesanales y sus precios
El ciclo de trabajo que sostiene el negocio comienza mucho antes de la atención al público, con una rutina que combina el traslado hasta el puesto, la preparación de las fórmulas y el envasado de cada producto. “Temprano nos levantamos y venimos acá, preparamos y ahí nosotros envasamos también”, indicó.
En ese contexto de venta local, el segmento que mejor responde es el de los artículos de limpieza elaborados por la propia comerciante, que se convirtieron en el corazón de su oferta. Dentro de esa línea, uno de los productos estrella es el suavizante para ropa, que se ofrece con un esquema de precios escalonado según el volumen que se compre.
“El suavizante para ropa lo vendemos a cinco mil (pesos) el litro, si es por litro. Y si es de cinco litros, veinte mil. Y jabón líquido también”, detalló.
La misma lógica de precios se aplica al detergente, que completa la trilogía de los productos más solicitados y que también forma parte de lo que ella misma fabrica antes de ponerlo a la venta. “El detergente, ese también vendemos a cinco mil el litro. Y si es a partir de cinco litros, vendemos a veinte mil”, agregó.


