La jornada en el paso fronterizo internacional que une Posadas con Encarnación presentó esta mañana un panorama contrastado para los automovilistas y viajeros que transitan entre ambos países, condicionado por un marcado desnivel en los tiempos de espera y una mañana fría y cubierta en la región.
Con un cielo completamente nublado y temperaturas que apenas alcanzaban los 16 grados, el flujo vehicular con sentido Argentina hacia Paraguay registra un tránsito ágil. Quienes emprenden el viaje desde el lado posadeño experimentan un cruce directo y sin contratiempos, con demoras mínimas que no superan los diez minutos para completar el trayecto y los trámites migratorios de salida.
El escenario cambia sustancialmente en sentido inverso. Quienes intentan reingresar a la Argentina desde la costa encarnacena se encuentran con filas considerables y demoras que oscilan entre una y dos horas en el centro de frontera. Se sugiere a los conductores planificar el regreso con suficiente anticipación y verificar las actualizaciones periódicas del estado del viaducto a través de los canales informativos locales.


