Daniel Vera es el titular de un negocio dedicado al equipamiento automotor y a la electrónica del automóvil en Encarnación, con servicios que incluyen instalaciones de audio, alarmas, cierre centralizado, luces y buscahuellas. Con alrededor de quince años en el rubro, se independizó durante la pandemia, cuando su patrón cerró el taller donde trabajaba.
En su local, ubicado a unos 300 metros de la frontera, atiende a clientes de Posadas y repasa la actualidad del equipamiento automotor, la incorporación de jóvenes al oficio y el movimiento comercial marcado por la situación del peso y la menor llegada de argentinos.
Trayectoria y servicios del equipamiento automotor
Daniel Vera se presentó como titular del negocio y enumeró los servicios que ofrece dentro del rubro del equipamiento automotor. “Tengo equipamientos, instalaciones de audio, alarmas, cierre centralizado, todo lo que sea electrónica, luces también, buscahuellas, todo lo que sea equipamiento del automotor”, dijo.
Según precisó, la actividad lleva alrededor de quince años y se mantiene en el mismo local. “Trabajaba en una casa también de equipamientos. Tenía mi patrón, empecé en ese tiempo. Y después durante la pandemia mi patrón tuvo que cerrar y ahí nos independizamos todos”, explicó.
Al referirse a las características del trabajo, reconoció que no se trata de una tarea compleja, aunque exige práctica y concentración. “Es un trabajo no muy complicado, pero requiere de práctica y mucha atención, sobre todo. Todo se puede aprender con el tiempo”, sostuvo. “Me gustaba, me gustaba. Empecé muy chico”.
En esa misma línea, observó que sus colegas suelen incorporar a trabajadores jóvenes, interesados en aprender y conseguir empleo. “Veo mis colegas tienen muchos jóvenes que trabajan con ellos y se incorporan siempre, preguntan, incluso piden trabajo”, indicó.
Esa renovación generacional lo lleva a pensar que la actividad tiene asegurada su continuidad. “Y sí, podría decirse que no va a terminar el equipamiento”.
Demanda actual y clientes de la frontera
Además de la vocación y la continuidad del rubro, Vera se refirió a la situación comercial actual. El movimiento del negocio atraviesa un momento de menor intensidad, atribuido a la situación cambiaria y a la caída de visitantes argentinos. “Ahora está calmadito por la situación del tema del peso y eso que se mantiene bajo y entra muy poca gente ahora de la Argentina”, señaló.
Sin embargo, esa menor afluencia no se traduce en falta de trabajo, según su experiencia. “Siempre hay mucho trabajo”, aseguró. La ubicación del local, a poco más de 300 metros de la frontera, lo mantiene conectado con la clientela de Posadas. “Le esperamos a todos los amigos de Posadas”, destacó.




