En una jornada marcada por las intensas lluvias en Encarnación, la comerciante Rosa Roa compartió sus vivencias y reflexiones en una entrevista que transitó desde los recuerdos de infancia junto al río hasta una profunda meditación sobre el legado espiritual.
La conversación incluyó la lectura del poema Ozymandias de Percy Bysshe Shelley, que sirvió como punto de partida para que Roa expusiera su visión sobre la transitoriedad de las obras humanas y la importancia de las enseñanzas familiares.
Lluvia y recuerdos de la infancia junto al río
Las precipitaciones de este viernes, el segundo día consecutivo de lluvia en ambos lados de la frontera, evocaron en Rosa Roa memorias de su niñez en la Zona Baja de Encarnación, cuando la lluvia era una experiencia cotidiana cerca del río.
“Me acuerdo que cuando éramos chiquitos nos íbamos a la Zona Baja, andábamos en nuestras casas y venía la lluvia y estábamos muy cerca del río”, dijo. “Muy cerca del río podíamos escuchar cuando llovía y es algo bastante relajante para nosotros”.
Además de evocar sus recuerdos de infancia, la jornada lluviosa propició un momento de lectura y reflexión. En ese contexto, se leyó el poema Ozymandias de Percy Bysshe Shelley, cuyos versos describen la ruina de una estatua y la fugacidad del poder.
A un viajero vi, de tierras remotas.
Me dijo: hay dos piernas en el desierto,
De piedra y sin tronco. A su lado cierto
Rostro en la arena yace: la faz rota,
Sus labios, su frío gesto tirano,
Nos dicen que el escultor ha podido
Salvar la pasión, que ha sobrevivido
Al que pudo tallarlo con su mano.
Algo ha sido escrito en el pedestal:
«Soy Ozymandias, el gran rey. ¡Mirad
Mi obra, poderosos! ¡Desesperad!»
La ruina es de un naufragio colosal.
A su lado, infinita y legendaria
Sólo queda la arena solitaria.
“Es bastante profundo para mí realmente, porque es lo que uno hace con el tiempo, las obras que uno hace con sus manos va a terminar cayendo, desapareciendo”, dijo Roa tras leer el poema. “Lo más importante es el legado espiritual y las enseñanzas que uno le deja a sus familiares y lo que está alrededor de uno”.
“Mi más grande legado es mi hija y creo que lo más importante que le puedo heredar son las buenas costumbres y todo lo que es parte de la enseñanza, lo que vaya dejando para nuestra gente, para nuestra familia, es algo muy importante”, agregó.


