Servicios y ofertas de ambos lados del puente

De cebar tereré a ser pionero de la estética canina en Encarnación: el recorrido y planes futuros de un reconocido petshop local

Julio Delvalle es el propietario del petshop El Arca, un establecimiento radicado en Encarnación que este año cumple quince años brindando servicios dedicados a las mascotas y a sus dueños.

Con una historia que se remonta a su infancia en contacto con los animales y a un primer empleo en una agroveterinaria local, Delvalle repasa en esta entrevista su recorrido dentro de un rubro que lo vio pasar por todos los puestos, desde la limpieza hasta la atención al público, y que hoy lo encuentra al frente de un negocio especializado en estética canina, delivery, accesorios y productos de higiene.

En el último tramo de la carrera de veterinaria, Delvalle también se refiere a sus proyectos a futuro y a la manera en que su petshop se fue consolidando como referencia para la comunidad encarnacena.

Trayectoria y orígenes en el rubro

El vínculo de Julio Delvalle con los animales nació mucho antes de que pensara en abrir un negocio dedicado a las mascotas, en una infancia marcada por la convivencia cotidiana con los animales.

“La verdad que yo de chico tuve contacto con los animales, porque nací y crecí en contacto con los animales y de ahí vine acá a Encarnación y empecé a trabajar a partir de los trece años”, dijo.

Ya instalado en Encarnación, su primer empleo lo encontró en un ámbito que marcaría el resto de su vida laboral, en un tiempo en que el concepto de petshop todavía no existía en la ciudad.

“Mi primer trabajo fue en una agroveterinaria. En aquel tiempo eran veterinaria, agroveterinaria. Hace muchísimo que estoy en el rubro. Estoy como independiente hace quince años, pero estoy trabajando en el rubro hace como treinta y tres años”, explicó.

Esa larga permanencia no fue lineal ni se dio desde un lugar de privilegio, sino que implicó atravesar cada uno de los escalones del oficio. “Yo empecé a trabajar desde ser un secretario, de cebar tereré a la doctora, de hacer limpieza, a estar en el mostrador como vendedor. Pasé por todo. Soy también en parte pionero de la parte de estética acá en Encarnación, y pasé por todos los procesos en el sentido de bañar el perro, de peluquear, de hacer delivery, y seguimos”, señaló.

Los servicios y la propuesta de El Arca

En línea con esa experiencia acumulada a lo largo de más de tres décadas, El Arca estructuró una propuesta que combina servicios de estética con la venta de productos para el cuidado animal.

“Mayormente nos dedicamos a la estética canina. Hacemos baño, peluquería, tenemos servicio de delivery, y también tenemos la parte de accesorios, la parte de fármaco, todo para la higiene y para la limpieza de la mascota”, afirmó.

Esa diversificación responde a la intención de ofrecer una atención integral a los dueños de mascotas, que encuentran en el petshop El Arca un surtido pensado tanto para la estética como para el cuidado sanitario básico.

“Cumplimos este año quince años, quince años que estamos brindando un servicio acá a la comunidad. Porque tenemos productos también que son muy interesantes en precio y calidad acá que le ofrecemos”, sostuvo.

Clientes, precios y servicio a la comunidad

El sostén del negocio a lo largo de tres lustros se explica, según su propietario, en la confianza construida con los clientes y en una relación comercial basada en la calidad del servicio y en precios accesibles.

“Tenemos bastante clientes, y estoy contento con el trabajo que tenemos nosotros acá. Prestamos un buen servicio y cobramos un precio justo, y procuramos siempre hacer un buen trabajo”, destacó.

Más allá de su rol como propietario de El Arca, Delvalle transita actualmente la etapa final de su formación académica, un camino que complementa su experiencia práctica en el rubro. “Estoy en el último año de veterinaria y como estudiante ya falta poquito. Ya estoy ahí a pasos de ser un profesional”, indicó.

Esa formación se traduce por ahora en un servicio acotado a lo preventivo, incluyendo vacunación, dado que el petshop todavía no cuenta con la infraestructura para intervenciones más complejas. “Ahora, la parte clínica, nosotros trabajamos solo la parte básica. Hacemos toda la parte preventiva, pero no hacemos internación y cirugías, por el momento todavía”, precisó.

Sin embargo, la ampliación de esa oferta es una meta que permanece latente en sus planes, siempre supeditada a las condiciones que permitan dar el salto hacia una atención veterinaria de mayor complejidad. “Siempre uno tiene sus proyectos, en este caso, el proyecto sería, cuando se pueda, una clínica”, reconoció.

Últimas Noticias
Relacionadas