Hace unos días, Cleto, un vendedor de asaditos en Encarnación, dialogó con Frontera Activa sobre su vida diaria y el éxito de sus hijos. Este viernes, lanzó un llamado a la solidaridad y habló sobre las dificultades que atraviesa: el robo del toldo con el que monta su puesto y la caída de las ventas respecto de otras épocas.
El robo del toldo y el pedido de ayuda
Uno de los episodios que atraviesa su presente laboral es el robo que sufrió en su puesto y que lo dejó sin la estructura que utiliza todos los días. “Necesito un toldo porque me robaron acá mi toldo y necesito. Yo vendo asadito, gente con el corazón, por favor, si me hacen un gran favor”, dijo.
En esa misma línea, el comerciante apeló de manera directa a la sensibilidad de los vecinos y describió sin vueltas la situación económica que atraviesa. “Necesito un toldo acá y yo soy pobre, y por eso necesito gente del corazón”, manifestó.
Un presente con menos ventas que antes
Además del robo del toldo, Cleto se refirió al presente de su actividad, que según su propio relato atraviesa un momento muy distinto al de años anteriores. “No hay más tanto venta como antes”, indicó.
Esa caída del movimiento en la calle, sostuvo, hace todavía más urgente contar con las condiciones mínimas para trabajar, entre ellas el toldo que perdió. “Antes había mucha venta y necesito, por favor, un toldito ahí”, agregó.


