La mañana del sábado volvió a amanecer con lluvia sobre Encarnación y Posadas, y la inestabilidad del clima no alcanzó a desalentar a quienes tenían planeado cruzar la frontera para pasar el fin de semana en Paraguay.
Sobre el Puente Internacional se formó una larga fila de autos, mientras que en la estación una extensa cola de pasajeros aguardaba su turno para subir al tren. En medio de ese paisaje gris, la apicultora Nora Silo, oriunda de Misiones pero recorriendo Encarnación, encontró en los versos de Jorge Luis Borges una manera de nombrar lo que la lluvia despierta.
La lluvia en Posadas y Encarnación no detiene el cruce
El comienzo del fin de semana volvió a transformar el cruce fronterizo en una postal repetida, marcada por el movimiento constante pese al mal tiempo.
La lluvia continuó durante la mañana del sábado en Encarnación y Posadas, y aun así una larga fila de autos esperaba para cruzar el Puente Internacional, mientras una extensa fila de personas aguardaba para tomar el tren.
El clima inestable no detuvo a los que buscaban escaparse un rato a Paraguay, una escena que se repite cada vez que arranca el descanso.
La espera, sostenida bajo el agua, terminó por dibujar una escena casi atemporal que remite a los versos que Jorge Luis Borges escribió sobre la lluvia. Fue en ese marco donde la apicultora Nora Silo retomó el poema y lo leyó, encontrando en sus palabras un reflejo de lo que ocurría a pocos metros, sobre el puente y en los andenes.
Nora Silo y la lluvia que devuelve el pasado
En esa misma línea, la apicultora eligió los versos de “La lluvia”, el poema de Jorge Luis Borges, para expresar lo que el sonido del agua despierta.
Para Silo, esos versos tienen una potencia especial porque conectan con la experiencia compartida de escuchar la lluvia junto a otros. “Muy linda está esa frase, porque me remonta a ese tiempo de la lluvia cuando uno comparte, escuchando el ruido”, dijo.
En ese mismo sentido, la apicultora destacó la capacidad de la lluvia de trasladar la mente hacia otros momentos y, al mismo tiempo, de anclarla en el presente. “La verdad que si uno se pone a escuchar realmente lo que es la lluvia, sacando de la mente todos los problemas y todas esas cuestiones, te remonta en el pasado y bueno, te para en el presente también”, afirmó.


