En el bullicio de las calles de Encarnación, una vendedora ambulante ofrece dulces artesanales que ella misma prepara. Se trata de Reinalda Romero, oriunda de Caacupé, quien hace 28 años recorre las calles con su mercadería.
Madre sola con siete hijos a cargo, Reinalda encontró en esta actividad el sustento para toda su familia. En diálogo con Frontera Activa, contó cómo son sus ventas, cuánto cuestan sus productos, y cómo fue la historia de esfuerzo detrás de su emprendimiento.
Una dulcera artesanal en las calles de Encarnación
Oriunda de Caacupé, capital del departamento de Cordillera, Reinalda recorre las calles vendiendo dulce de leche, dulce de guayaba, garrapiñada, maní, y coco, entre otros productos artesanales. “Desde muy temprano (nos levantamos) y los hacemos”, afirmó al explicar su rutina de preparación, que comienza a la madrugada.
La frecuencia de sus visitas a Encarnación también forma parte de su rutina, ya que se traslada desde Caacupé. “Hago esto todos los días, pero nosotros venimos acá cada mes”, agregó.
Ventas estables y precios para todos
Pasando a la situación comercial, Reinalda se mostró satisfecha con el desempeño de sus ventas. “Estamos bien, salvamos sí”, manifestó. La mayoría de la clientela que se acerca a su puesto no es argentina. “Los argentinos (se acercan) poco, pero los paraguayos más”, señaló.
Sus productos, que son muy requeridos en muchas partes de Caacupé y Encarnación, rondan los $10 mil o ₲35 mil para los envases más grandes. Cuenta también con diferentes sabores, y se especializa en la creación de dulce de batata, dulce de mamón, y otras variedades.
28 años de esfuerzo y una familia sostenida con dulces
Más allá de la venta diaria, la historia de Reinalda tiene una larga trayectoria que ella misma destacó. “Yo en esto trabajo hace 28 años”, dijo. El sostenimiento de su familia es el motor que la impulsó a desarrollar su negocio. “Soy madre soltera, tengo siete hijos y seis nietos, y me mantengo de esto”, manifestó.
La recompensa a tanto esfuerzo se evidencia en la posibilidad de cubrir sus necesidades. “Con esto compramos lo que me falta”, aseguró. “Es muy exitoso, gracias a Dios y la Virgen”.


